
Debía ganar Lanús. No le cabía otra alternativa. Estaba en una situación límite: porque un nuevo desliz lo podía dejar prematuramente de la Copa Libertadores y, muy factiblemente, sin director técnico. Pero ganó Lanús. Y lo hizo sin discusiones, pese a que arrancó en desventaja. Entonces, el 4 a 1 ante Blooming en tierras bolivianas, además de cortar una serie de media docena de partidos sin ganar, le permite ilusionarse con clasificarse a los octavos de final y paralelamente le da oxígeno a Luis Zubeldía. En los primeros minutos, Lanús mostró todas las dudas que viene desplegando en lo que va de la temporada. Encima, en la primera aproximación, Blooming se puso en ventaja gracias a un derechazo desde lejos, de Luis Vieira que dejó sin reacción a Marchesín. Recién después del cuarto de hora inicial se despertó el equipo de Zubeldía. Hernán Grana y Maxi Velázquez complicaron cada vez que se decidían a pasar al ataque. Así, paulatinamente, Lanús comenzó a generar peligro en el arco defendido por Andrés Jemio. Un derechazo con destino de red del paraguayo Salcedo se estrelló en los guantes del arquero local. Iban 23 minutos cuando Sebastián Blanco, concretó el empate de arriba, gran asistencia de Velázquez desde la izquierda y mejor anticipo de cabeza del 10 de Lanús. Lanús, ahí, se pareció a aquel Lanús. Decididamente fue a buscar el partido. Blooming mostró sus falencias y luego de que el arquero Jemio le ahogara el segundo a Salcedo, el propio paraguayo, también de cabeza, empujó a la red un preciso tiro libre de Velázquez. La cuestión se resolvió a los 14 minutos de la segunda etapa. Y se resolvió por la misma vía: por arriba. Blanco ejecutó un tiro libre desde la derecha que Salcedo le bajó perfectamente a Diego Lagos, quien después de parar la pelota con el pecho sacó un zurdazo alto y fortísimo. El cuarto gol, el que selló la goleada, fue exquisito, Blanco habilitó a Lagos; este frenó, enganchó y sacó un zurdazo con comba que se metió en un ángulo. Un golazo que le sirve a Lanús para reencontrarse con esa identidad perdida.Debía ganar Lanús. No le cabía otra alternativa. Estaba en una situación límite: porque un nuevo desliz lo podía dejar fuera de la Copa Libertadores.
Informe: Federico Cardarelli
Informe: Federico Cardarelli

No hay comentarios:
Publicar un comentario