
Banfield goleoa Argentinos por 3 a 0. En otra muy buena producción, en la que hasta llegó el primer gol de Rubén Ramírez, el campeón del Apertura demolió a un endeble Argentinos Juniors y se acomodó como único escolta de los punteros, Colón y Vélez. Además, sin contar con un plantel largo, lo suyo en la actualidad es muy bueno en el Clausura y en la Copa Libertadores. Cuando se transita por un estado de gracia como el que envuelve a Banfield en este momento, lo mínimo que hay que hacer es no darle ni la ventaja más pequeña. Por eso, el enorme error de Sabia en el gol de Sebastián Fernández terminó teniendo un enorme peso en el resultado final: fue el primer eslabón de esa cadena que terminó en la goleada. Esta muy sólido el equipo de Julio César Falcioni. Con una defensa que casi no falla. Esos cuatro mediocampistas que, sin dudas, son la clave de la estructura. Y esos dos puntas que parecen haber pasado la etapa del conocimiento y entrado en los tiempos de la complementación. Ante semejante realidad, lo de Argentinos Juniors tuvo la cuota de belleza que siempre caracteriza a los equipos de Claudio Borghi pero todo lo del conjunto de La Paternal se diluyó en tres cuartos de cancha. Si el 1 a 0 puso en el marcador la superioridad de uno sobre otro, el golazo de Marcelo Quinteros le dio al local la posibilidad de manejar, desde ese festejo en adelante, definitivamente los tiempos del juego. Es que el ex jugador de Rosario Central recibió un pase paralelo e inocente de Ramírez, la acomodó para la derecha y desde algo más de 25 metros la clavó en ángulo de la mano derecha del chileno Peric. En el complemento, cuando el partido se tiñó claramente de albiverde, el marcador se transformó en goleada. Primero, James Rodríguez quiso definir, esta vez sin suerte, con el mismo estilo que marcó ante Lanús. Y enseguida, un criterioso centro de Barraza le permitió a Rubén Ramírez, la gran apuesta de Falcioni, festejar por primera vez con un cabezazo inalcanzable para Peric. Por eso hubo una particular celebración del entrenador y su cuerpo técnico de cara a los plateístas. Porque Falcioni trajo a Ramírez para ocupar un vacío difícil de llenar: el que dejó Santiago Silva y esos 14 goles tan difíciles de repetir. Como para redondear una noche para el olvido, Sabia metió un codazo descalificador a Ramírez y Argentinos se despidió de la lucha. La media hora final fue a todo Banfield, manejando la pelota a voluntad y deleitando a su gente con un fútbol que florece y madura junto con el equipo.
Informe: Federico Cardarelli
Informe: Federico Cardarelli

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