
Leonardo Mayer cumplió con casi todo lo que se esperaba de él en el cuarto punto de la serie ante Suecia en Estocolmo. Ante un rival superior como Robin Soderling, mantuvo casi siempre su esquema de juego y la receta para complicarlo. Pero en los momentos decisivos apareció siempre la inevitable diferencia de jerarquía para justificar que, en un partido muy parejo, Sueca consiguiera el 2-2 que forzó el desenlace en un quinto punto. La paridad apareció desde el primer set. En el séptimo game hubo una laguna de Soderling, que con una doble falta quedó 0-30. Un buen passing de Mayer complicó la volea del sueco, que la dejó en la red para quedar 15-40. Pero Soderling zafó por un revés de Mayer que se quedó en la red y una devolución que no pasó. Del otro lado, las primeras dudas le aparecieron al correntino justo en el desenlace del parcial. Falló todos los primeros saques y entre méritos del sueco y fundamentalmente errores propios, que terminaron con una doble falta fatal, entregó el break que necesitaba Soderling para estampar el 7-5 a su favor. Un mensaje claro: del otro lado había un tenista brillante que no iba a perdonar fallas. Ya en el segundo parcial, otra vez en el séptimo game tuvo una chance Mayer después de una devolución brillante. De nuevo no pudo aprovechar su chance, esta vez con una devolución de segundo saque a la que le faltó algo de riesgo. El mayor mérito del correntino en ese tramo fue aguantar las embestidas del sueco, quien lo puso contra las cuerdas más de una vez en los games de saque. Mayer pudo zafar y llegó al tie-break, pero ahí otra vez aparecieron las pequeñas diferencias a favor del número 7 del mundo, que se impuso por 7-5. El tercer set mostró una historia muy similar a la de los parciales anteriores. Fue como si Soderling hubiera acechado a su caza desde las sombras de una selva para saltarle cuando estaba débil. Mantuvieron sus saques hasta el undécimo game y ahí otra vez desequilibró el sueco. Sólo hubo tiempo para ver el cierre de la historia con un 7-5 ya casi sin tensiones para el local. Aunque Mayer y Soderling nunca jugaron entre sí, a priori no había equivalencias entre uno y otro. El sueco es el número 7 del ránking ATP, mientras que Mayer ocupa el puesto 73. Soderling, entre singles y dobles, jugó 14 partidos para su país, mientras que el argentino, ante Johansson, apenas completó su segundo. Así y todo, en la cancha las diferencias no fueron tantas. Pero las suficientes como para que quedara clara la distancia que hay entre uno y otro.
Informe: Federico Cardarelli
Informe: Federico Cardarelli

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