
El amistoso con Alemania era para Maradona y sus jugadores la última prueba, el examen final, 99 días antes del Mundial de Sudáfrica. Una prueba que podía definir a los once para debutar ante Nigeria. Con todo eso en el tintero, quedaba totalmente en el olvido el duelo histórico, la pica, entre argentinos y alemanes, con dos finales del mundo incluidas, sin olvidarse del Mundial pasado, con el choque y los penales que dejaron al equipo de Pekerman afuera de la Copa. Fue Alemania el que insinuó primero. El equipo de Low arrancó tocando, de lado a lado, buscando espacios en el fondo argentino, siempre con la pelota al piso. Pero le duraron apenas un par de minutos esos intentos de fútbol a los locales. Porque Argentina mostró una faceta desconocida en el proceso de Diego y empezó a presionar en campo contrario. Y con poco se adelantó. La primera situación de gol recién se pudo ver a los 12 minutos de partido, tras una buena combinación entre Messi, Higuaín y Di María, quien definió desde la izquierda, cruzado y afuera, antes de que el árbitro anulara por un offside inexistente. A la hora de la marca, el fondo, sólido, pese a algún nudo entre los centrales que no supo aprovechar Miroslav Klose, el mismo que convirtió en Alemania 2006 para mandar a la Argentina a los fatídicos penales. Es cierto, los de arriba nunca habían llegado a inquietar demasiado como para generar alguna zozobra. Eso ayudó a que la primera mitad se convirtiera en una de las mejores de la defensa en el proceso de Diego. La segunda chance volvió a ser para la Argentina, otra vez por parte de Di María. El ex Central encaró por el centro, rompió la cintura de un defensor y tras pasar entre los dos centrales, remató de zurda para reventar el palo izquierdo, tras un toque del joven arquero René Adler. Alemania se decidió a ir por afuera y abusó de los centros. A los 45, Walter Samuel rechazó una pelota que estaba por controlar Romero, Javier Mascherano la bajó y Di María no dudó en tirar un pelotazo para la corrida de Higuaín. El Pipita partió desde su propio campo, le ganó al espalda a los defensores alemanes y tras un toque que hizo pasar de largo a Adler, definió con tranquilidad ante el arco libre. El comienzo del complemento trajo dos malas noticias para Diego. A los 2 minutos, Heinze sintió una molestia en una de sus piernas y le dejó lugar a Clemente Rodríguez. Pero la mala fue por partida doble, porque un rato después, Michael Ballack le dio un rodillazo a Demichelis, quien también tuvo que irse reemplazado por Nicolás Burdisso. En medio de las lesiones, Higuaín presionó a Adler y generó el error del arquero, que Verón no supo aprovechar. Remate por arriba del capitán de Estudiantes, apenas desviado. Argentina tuvo un bache entre los 20 y los 30 minutos y allí fue cuando los teutones tuvieron su única chance concreta de gol. Ballack habilitó de taco a Cacau, quien remató desde afuera a las manos de Romero. En el último examen de Diego y compañía, la Selección se llevó un aprobado bien grande que alza la ilusión y aclara el camino de cara a Sudáfrica.
Informe: Federico Cardarelli
Informe: Federico Cardarelli

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