
River le empató sobre el final a Gimnasia 1 a 1 en La pLata. La resistencia de Gastón Sessa, con una actuación excelente, se derrumbó en el segundo minuto de descuento, cuando Canales la clavó bien arriba y le dio al partido el resultado que merecía. A los 8 minutos el Lobo se puso en ventaja luego de que un largo centro de Ormeño llegó a la cabeza del colombiano Marco Pérez. El moreno se elevó, le ganó claramente la posición a Villagra y con un cabezazo técnicamente perfecto ajustició a Vega. Después, Gimnasia tuvo la mesa servida como para darse el gran banquete. Pero, se sabe, las urgencias de la tabla de promedios le acelera el puso a medio La Plata y justamente Gimnasia forma parte de ese segmento. Por eso Pérez prefirió un tirito a las manos de Vega en vez de asistir a Stracqualursi. Por eso se apura Sessa en alguna salida y casi le permite a River la utopía del empate. Cuando el equipo de Astrada pudo salir de la tormenta inicial, en el Bosque quedó evidenciada la falta de jerarquía de este equipo. Para construir juego, para defender y para atacar. Porque este River vive en emergencia en todas sus líneas. Porque en defensa, anoche demostraron Ferrero y Nicolás Sánchez que muy lejos están aún de complementarse. El paraguayo Rodrigo Rojas es una esperanza pero no puedo arreglar él solo tanto desbarajuste. Y los de arriba, en esta oportunidad Villalva y Canales, no están en condiciones de asegurar ni siquiera la mínima cuota de gol. Sin embargo, pese a jugar de modo inferior, River no estuvo tan lejos del empate parcial. Porque Sessa le sacó de modo brillante un tiro al gol de Ahumada y Ormeño evitó, sobre la raya, un cabezazo de Canales que pudo ser el 1 a 1. Para jugar la mitad final, Astrada apostó por ingenio de Marcelo Gallardo. La idea de reforzar el sector creativo de su equipo fue inobjetable. Sin embargo, Gimnasia lo recibió con cinco minutos de furia, durante los cuales pudo definir el duelo. Pero Pérez volvió a desperdiciar un contragolpe. Cuando los de Diego Cocca levantaron el pie del acelerador, River empezó a sospechar que el empate no era utópico. Mucho más cuando el Gato Sessa arañó un cabezazo muy complicado de Canales. Más aún cuando el arquero platense sacó de un ángulo un hermoso zurdazo de Abelairas. En cuanto Gimnasia perdió la pelota y optó por refugiarse peligrosamente cerca de su arquero, fue como dejar el futuro del juego en manos de Sessa. Y el arquero sacó de todo en los 10 minutos finales, volando de palo a palo y mandando señales de que no había forma de superarlo. Pero, faltaba aún para el último pitazo de Favale. Y en la última jugada colectiva, el pase para Canales dejó al delantero con todo a favor para clavar un 1 a 1 que alivió a River y castigó a Gimnasia. El Tripero quedo en zona de descenso directo.
Informe: Federico Cardarelli
Informe: Federico Cardarelli

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